Durante el tercer trimestre, el sector registró una media de 4,6 contrataciones por establecimiento, lo que supone un leve descenso del 1,4% frente al mismo periodo del año anterior. Además, el dinamismo empresarial sigue latente ya que la apertura de nuevos establecimientos hosteleros creció un 6,8% interanual.
A esta evolución se suma la mejora de las condiciones salariales. Según el informe, el salario medio de las nuevas contrataciones aumentó un 6,3% interanual, hasta alcanzar los 1.687 euros brutos mensuales, lo que supone un incremento de 100 euros respecto al año anterior.
Por otro lado, lejos de la tradicional imagen de temporalidad, el sector demuestra una fuerte apuesta por la estabilidad de sus plantillas. El 72,8% de los contratos firmados en hostelería en este trimestre son de carácter indefinido, siendo clave la figura del fijo-discontinuo para adaptarse a la demanda estacional sin precarizar el empleo.
Contraste con la caída general de la contratación
No obstante, el mercado laboral español en su conjunto sigue apostando por la estabilidad contractual. El 71,7% de las nuevas contrataciones a nivel nacional fueron indefinidas, aunque esta proporción descendió tres puntos porcentuales respecto al 74,7% registrado el año anterior. En paralelo, la evolución salarial también refleja una tendencia al alza. El salario medio de las nuevas contrataciones en España se situó en los 1.670 euros brutos mensuales, un 4,4% más que en el mismo periodo del año anterior.
La optimización, clave ante los nuevos costes
En un escenario donde el mercado en general exige hacer más con plantillas más ajustadas, la gestión eficiente de los equipos operativos se vuelve el desafío más crítico para los negocios. A diferencia de las empresas tradicionales, los restaurantes y comercios dependen de personal de primera línea con horarios complejos, rotativos y sujetos a picos de demanda.
Ante este escenario, la tecnología permite a los hosteleros organizar los turnos al milímetro y gestionar cambios de forma proactiva, ajustando el personal a los picos reales de demanda del local y proponiendo reemplazos idóneos en base a disponibilidad, convenio, y equidad en la plantilla. Al automatizar la compleja gestión de los horarios rotativos y el registro de horas, Skello ayuda a los negocios a optimizar sus recursos y evitar sobrecostes innecesarios.
“La evolución de los salarios y la necesidad de ofrecer mayor estabilidad a los equipos hacen que la planificación de los recursos humanos sea cada vez más importante para la hostelería. Contar con herramientas que permitan ajustar los turnos a las necesidades reales del negocio ayuda a controlar los costes, evitar ineficiencias y dedicar más tiempo a las personas y al servicio", añade Marc Pagès, General Manager de Skello España.