Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) se recomienda a los adultos consumir máximo 5 gramos de sal al día, mantener este límite ayuda a no aumentar la tensión arterial, el riesgo de enfermedades cardiovasculares y accidentes cerebrovasculares. Sin embargo, el debate sobre la sal no se limita únicamente a la reducción de su consumo, sino a entender también su función en el organismo y en fomentar un uso equilibrado dentro de una alimentación saludable.
Cuánta sal deberíamos consumir al día
Basándonos en las recomendaciones proporcionadas por la Organización Mundial de la Salud (OMS), un adulto no debería de consumir más de 5 gramos al día, lo que equivale aproximadamente a una cucharadita de café rasa, representando un límite máximo de 2 gramos. Respecto a los niños de entre 2 y 15 años, se recomienda ajustar la dosis máxima de un adulto a la baja, basándose en las necesidades energéticas de cada niño y en cuanto a bebés de entre 0 y 24 meses, se aconseja no añadir sal a las comidas, ya que sus riñones no están lo suficientemente desarrollados para procesarla.
Óscar De Vicente, director general del Grupo Salins en España explica: “Desde Sal Costa apoyamos un consumo responsable de la sal dentro de una dieta equilibrada, ya que está demostrado que se trata de un mineral esencial que contribuye al correcto funcionamiento del organismo.” A lo que añade: “El consumo de sal, dentro de la responsabilidad y la moderación, es beneficioso y es importante concienciar a la población sobre ello.”
Recomendaciones para un consumo equilibrado de sal
Mantener un consumo equilibrado de sal, no implica tener que renunciar al sabor, sino apostar por un uso más consciente y elegir sal de calidad. Siguiendo las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Fundación Española del Corazón, pequeñas decisiones que tomemos en el día a día pueden ayudar a encontrar ese equilibrio.
Una de las claves está en prestar atención al origen de la sal que consumimos, ya que casi el 80% procede de alimentos procesados, como caldos en pastillas, salsas preparadas o pan industrial. Por ello revisar las etiquetas y optar por preparaciones caseras, permite que controlemos mejor la cantidad total de sal en la dieta. En la cocina, también existen estrategias que ayudan a mantener ese equilibrio, como por ejemplo, la “sal de acabado”, que consiste en añadir una pequeña cantidad de sal, como la flor de sal, justo antes de servir el plato, lo que permite que utilicemos menos cantidad sin renunciar al sabor.
En este sentido, apostar por sales de calidad y utilizarlas de forma consciente permite potenciar el sabor de los alimentos manteniendo un consumo adecuado, integrándose siempre en una alimentación variada y saludable.
Acercando los beneficios de la sal a la población
La marca explica que consumir sal en una cantidad adecuada es bueno, ya que evita el riesgo de padecer desequilibrio de líquidos, donde el sodio previene que el agua entre en las células y se hinchen, lo que es especialmente peligroso para el cerebro. También la sal ayuda a la prevención de problemas neurológicos y a la disfunción muscular, debido a que el sodio es vital para la contracción muscular, evitando así, calambres intensos, debilidad y espasmos. Eliminar la sal por completo no debería ser una opción para muchos, ya que no se trata de una solución correcta ni segura, ya que es un nutriente esencial para que el corazón lata, los músculos se muevan y el cerebro funcione.
Sobre Sal Costa
Sal Costa es una empresa referente en la producción de sal marina, con una larga trayectoria en la elaboración de productos naturales y artesanales. Pertenece al Grupo Salins, una de las principales productoras de sal en Europa con presencia en diferentes países del continente. El Grupo Salins está especializado en la extracción de sal marina, apostando por procesos sostenibles y de calidad. Su compromiso con el producto la ha llevado a ser una de las marcas más reconocidas del sector.