La pastelería también puede ser un puente de esperanza. El chef Andrés Torres, al frente del restaurante Casa Nova (Sant Martí Sarroca – Alt Penedès), y Antonio Bachour, considerado el mejor pastelero del mundo, se han unido para crear un postre solidario cuyo 100% de los beneficios se destinará a las familias afectadas por el terremoto de Venezuela.
La elaboración ha tenido lugar este lunes en las instalaciones de Casa Nova. La iniciativa nace vinculada a Global Humanitaria, la organización que preside Andrés Torres, y con la complicidad del chef Andoni Luis Aduriz, que puso en contacto a ambos cocineros. Bachour, que recibió la propuesta estando en Bangkok, aceptó de inmediato y ajustó su agenda internacional para estar en el Penedès el día 7.
El postre, presentado en formato de vasito, combina un mousse de chocolate al 70% —elaborado con el chocolate que el propio Torres produce en Casa Nova—, un crumble de chocolate y un cremoso de maracuyá decorado con mango. Una receta pensada expresamente para producirse a gran escala y llegar al máximo número de puntos de venta.
Estará disponible próximamente en los establecimientos de Forns Enrich y en la Pastisseria Xarel·lo de Sant Martí Sarroca, y se sumarán aquellas pastelerías asociadas al Gremi de Pastisseria de Barcelona que quieran colaborar con la iniciativa.
Ayuda más allá de la emergencia
Torres, que ha trabajado en zonas de crisis de todo el mundo, alerta de que la destrucción en Venezuela es de una magnitud que no había visto antes, y del riesgo del olvido una vez pasada la emergencia: «La ayuda urgente llega en el primer momento, pero después los medios desaparecen y la noticia deja de existir. Ahí es donde tenemos que seguir estando, porque es cuando las familias más lo necesitan».
Con este objetivo, el chef viajará el 13 de julio al epicentro del terremoto para conocer de primera mano las necesidades de la población y poner en marcha las primeras ayudas sobre el terreno.
«Creemos que la cocina y la pastelería tienen el poder de unir a las personas y transformar pequeños gestos en una ayuda real», resume Bachour. «Cada postre cuenta. Cada compra ayuda».