Buscar proveedores
Equipamiento

(1245 proveedores)

Dónde


 

Tipo proveedor


 

Sirve a


 

Antonio Frutos, socio y director de Obra de High Tech nos explica cómo lo hacen

Dos palacetes a la última

En la línea a lo que nos tiene acostumbrados High Tech: hoteles pequeños e irresistibles. Así son los dos ‘Petit Palace’ que el grupo ha incorporado a su portfolio en Madrid. El Savoy Alfonso XII y el Santa Bárbara comparten estrellas -4 plus-, servicios de lujo y una renovación integral, respetando las fachadas y los elementos de patrimonio. Poco a poco ya son 21 hoteles en Madrid.

Quien mejor que el director de Obra del grupo High Tech, Antonio Frutos, para explicar cómo se convierten dos edificios históricos en dos hoteles de lujo. Coquetos, con tecnología punta y una serie de servicios exclusivos para sus clientes, así han visto la luz estos dos hoteles con el que High Tech da el salto a la zona del Retiro y abarca las calles de la capital: Alonso Martínez, en el famoso barrio de Chamberí, Génova y Sagasta. Frutos ha accedido a compartir con Restauración y Hostelería los pormenores de un trabajo de cuatro años hasta que los hoteles Petit Palace Afonso XII y Petit Palace Santa Bárbara han abierto sus puertas. Una inversión de tiempo y dinero -10 millones de euros-  hasta conseguir el resultado perfecto.


Infofranquicias- Dos edificios históricos, nuevamente en el centro de Madrid, y con una fachada que han respetado a la hora de hacer una completa remodelación de ambos.

Antonio Frutos.- Sí. Es lo que solemos hacer y en esta ocasión estos dos nuevos hoteles nos sitúan dónde queríamos estar.

I.- ¿Y eso es?

A.F.- Ampliar nuestro radio de acción en Madrid. Ya son 21 los ‘Petit Palace’ en la capital. Todos ellos, estratégicamente ubicados, sin embargo estamos más implantados en la zona de Alcalá, Plaza Mayor, Gran Vía, Puerta del Sol, Preciados... Nos faltaba dar el salto al otro lado. Con el Hotel Savoy Alfonso XII llegamos al Retiro mientras que el Santa Bárbara -en el Barrio de Chamberí- es un punto específico para nosotros: nos posiciona entre las calles Sagasta y Génova.

I.- Me quedo con el número: 21 hoteles ¿Demasiados?
A.F.- Para nada. Nuestro objetivo era estar entre los 20 y 25 hoteles en Madrid y estamos justo ahí. Estamos muy satisfechos y ¡Aún quedan tres nuevos por inaugurar!

I.- Pues si que hay hueco
A.F.- En nuestro sector, sí -sonríe- ten en cuenta que son hoteles muy especiales: hoteles humanos. Muy pequeños, entre 40 y 87 habitaciones, por lo tanto dan cabida a un número muy concreto de clientes.

I.- Qué buscan algo también muy concreto...
A.F.- Historia. Mucha historia y lo último en tecnología e innovación; en servicios exclusivos para cada cliente.

I.- Sois fieles a vuestra política tecnológica
A.F.- Estos dos nuevos hoteles van a seguir con la política de una fuerte inversión en tecnología y en todas sus habitaciones tendrán ordenadores gratuitos con conexión a Internet, también sin coste; conexión wifi en todo el edificio y bases IPOD & Iphone.

I.- Eso se llama conjugar tecnología y antigüedad
A.F.- Todo en los dos edificios destila esa sensación y tenemos que desarrollar un trabajo muy eficiente para conseguirlo.

I.- Y desde el principio, cuando indetificaís la ubicación hasta que definís el estilo ¿Qué buscáis?
A.F.- Que sea coherente con el entorno. Hay que estudiarlo todo. Llevamos desde el año 2007 trabajando en el Hotel Savoy Alfonso XII y en el Santa Bárbara y en ese tiempo lo hemos definido todo con el único fin de recuperar su valor para los próximos 50 años.

I.- Parece un compromiso en firme.
A.F.- Sí. Con dos edificios catalogados con la máxima categoria por lo que están muy protegidos y se puede hacer muy poca cosa, al menos en la fachada y en los elementos de patrimonio. Así que las ideas hay que tenerlas muy claras; saber qué respetar y actuar en consecuencia.

I.- Es decir, que hay que utilizar la imaginación.
A.F.- Ser lo más imaginativos posible; lo más flexible que se nos ocurra y también lo más ambiciosos.

I.- ¿Cómo es el proceso?
A.F.- Largo -sonríe de nuevo-. Hay que buscar la oportunidad de implantación y una vez localizado el edificio determinar las necesidades del mismo, las posibilidades del edificio; ejecutar las obras, los acabados... Sin perder de vista un fin: el efecto sorpresa. Siempre plantamos una estética moderna con una carga histórica importante.

I.- ¿Y se consigue?
A.F.- Mire lo que tengo delante, en esta misma habitación -Antonio Frutos se encuentra en una de las habitaciones del Petit Palace Savoy Alfonso XII- una pared decorada con un textil; al lado, otra con ladrillo vista; unas cortinas modernas que cubren una ventana de madera completamente restaurada, con la que mantenemos el ambiente original...

I.- ¿Es más satisfactorio trabajar para este tipo de proyectos?
A.F.- Enfocados al cliente, sí. Será él quien disfrute de todo ello.

I.- Pero las reformas han sido muy completas
A.F.- Sí. Los edificios habían sufrido muchas reformas previas y ampliaciones -el Alfonso XII data del 1900 pero estaba construido sobre un palacete del 1850- y nosotros hemos procurado devolverles su valor. Son dos palecetes del siglo XIX que han tenido múltiples aplicaciones. Primero fueron de la nobleza, de la burguesía después y se habían utilizado para todo tipo de servicios: como cuadras; oficinas, edificio de despachos profesionales... Evidentemente, se habían ido degradando con el uso.

I.- ¿Y cómo lo habéis trabajado?
A.F.- Con mucho cuidado. En el archivo histórico descubrimos que los planos originales del palacete del hotel Savoy Alfonso XII contemplaban una cúpula íntegramente de zinc que no se llegó a construir en la edificación original. Nos decidimos a terminarla nosotros y hacerla cómo se debió de hacer en su momento. El resultado es impresionante: la hemos reservado para la suite y como está situada justo haciendo esquina, el efecto aumenta. Son 7 metros de diámetro y seis de altura. Además, el hotel se complementa con dos espectaculares salas de reuniones -Salon Retiro y Botánico- y su amplio ‘show - room’ y con alturas de techos de hasta 4,63 metros... Sin olvidar del gran patio, tránsito de carruajes en su momento, convertido en recepción ahora.

I- Póngame otro ejemplo
A.F.- El magnífico patio central de 200 metros del hotel Santa Bárbara. Todo el edificio gira alrededor de este patio que otorga un toque de luminosidad y de espacio abierto en pleno centro de Madrid.

I.- ¿Y qué me dice de las habitaciones?
A.F.- Tenemos las que quieras. Contamos con una oferta más que completa. Hay espacio para todo tipo de clientes; queríamos llegar a cubrir sus distintas necesidades y hemos hecho un programa flexible: las hay familiares, habitaciones - despacho; tipo suite, agrupando tres habitaciones; con mobiliario ‘King Size’ para personas muy altas; otras comunicadas por un pasillo central; apartamentos para largas estancias...

I- ¿ Guardan espacio para la gastronomía?
A.F.- ¡Uy! Eso será más adelante. Para el otoño tenemos previsto una apuesta gastronómica importante, muy significativa en el Alfonso XII, pero todo a su debido tiempo...

I.- ¿Qué es lo que haría si tuviera que pasar una estancia en estos dos nuevos Peti Palace?
A.F.- ¿Cómo arquitecto?

I- Como cliente
A.F.- Un desayuno en el hotel seguro, y deleitarme con las impresionantes vistas de la capital que se observan desde el Santa Bárbara. Me iría de compras por la exclusiva zona donde está ubicado -calle Serrano y alrededores- y tras alguna reunión descansaría en las habitaciones que están enfocadas a disfrutar del máximo confort.

B. Rodríguez
23/09/2011